Homenaje a Juan Carricondo Asensio

Libro "Origen de la Asociación".

Libro "Origen de la Asociación".
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viernes, 3 de diciembre de 2021

Radio Tricornio Viejo

                              


                                                                                                                                            

Estimados compañeros, socios y amigos:

Hace aproximadamente un año tuve un sueño, acerca de nuestro  inmediato futuro, (y que creo está de actualidad) que me fue produciendo una gran inquietud, que iba en aumento , según iba  avanzando en mis pensamientos, sobre el futuro nuestro y de mi querida España. Me fue produciendo tal desasosiego, que empecé a sudar y sudar y hasta temblor en todo el cuerpo, hasta que   desperté todo sobresaltado,  bañado en sudor y desorientado de donde estaba. 

Tarde unos minutos en darme cuenta de que había sido un sueño y que estaba tranquilamente en mi cama, pero aun seguí temblado durante un buen rato, dado  el miedo y estrés que había pasado.

-Voy a intentar contaros con la precisión  posible, que fue lo que soñé ese día, que me produjo aquella inquietud  y malestar general : 

Nos encontramos a finales del   2020 ¿y que perspectivas tenemos para el futuro? Si nos ponemos a pensar, la cosa esta bastante oscura, por no decir negra. 

La pandemia sigue entre nosotros y al paso que van con las vacunas, quizá no  terminemos durante el próximo año de vacunar a todo el mundo, teniendo ademas en cuenta que hay que poner una segunda dosis un poco mas adelante. En este nuevo año,  unos cuantos compatriotas morirán, quizá alguno de nosotros o muy allegado, Dios no lo quiera pero...

Por otra parte, en el aspecto político, la cosa esta lo mismo,  bien negra o negrísima. Estos señores que nos gobiernan poco a poco van conquistando lo que desean, descabalgar a la monarquía, hacer un país con varias Repúblicas o República general de varias repúblicas  regionales o nacionalidades o de varias  naciones. Por supuesto de izquierda radical estilo bolivariano o venezolano. La nación se empobrecerá en general,  pero eso no es obstáculo para ellos, ¡¡ mirar como esta Venezuela ¡¡ y la siguen apoyando. Lo principal es mantenerse en el poder. Si hay muchos pobres que no tienen nada mejor, La república acudirá en su auxilio dicen, si pero con una pequeña subvención sin trabajar, incluyendo en esto a todos los inmigrantes, dejando  entrar los que haga falta, sin traba alguna y con tal de que les voten, cumplido el proyecto

La religión católica prohibida públicamente, dejada solamente al ámbito familiar y apoyando si cabe al resto de religiones

La enseñanza en los colegios, con un tinte  del color de la LGTBI, dirigida por los ideólogos frentepopulistas “bolivarianos” y bajo el patrocinio y hegemonía total del Estado, sin que los padres puedan intervenir para nada, donde la enseñanza será manipulada en todos los órdenes, sexualidad, historia de España, tratamiento de la familia o mas bien de las diferentes clases de familias que puede haber , etc.

El Ejército, la Guardia Civil y la Policía, se intentará sean amaestrados para que sean dóciles a los mandatos del Gobierno Frente Populista de turno. Los mandos lo serán por riguroso “dedo”  omnipotente  y procurarán atenerse a los intereses del personaje que tenga el “dedo” 

El aborto por un lado y la eutanasia por el otro,  predominando en las normas dadas por el gobierno. Que un feto tiene un pequeño defecto, fuera con él. Que no nos interesa ahora tener un hijo o hija, deshacer el embarazo , fuera con ellos rápidamente y sin problema alguno. Que un mayor esta enfermo y achacoso, no produciendo mas que dolores de cabeza a los demás, se le encierra en una residencia ó se le  aplica la eutanasia, pues ¡¡ para que seguir viviendo ¡¡ cuanto antes se muera mejor para él (eso dicen) y para el resto de familia. Y yo me preguntaba ¿ donde esta el amor? ¿ donde esta la ilusión por los hijos? ¿ donde el amor por las personas mayores? Eso hay que descarcañalo, eso era en tiempos pasados, ahora solamente priva el bienestar “mío” aquí y ahora, en último caso se compra uno un perrito o dos (ahora de moda) y se divierte uno con ellos, pobrecitos, que buenos son, ¡¡ que compañía que hacen  ¡¡ donde vas a comparar con el quehacer que te da una persona mayor achacosa.

AQUÍ ES CUANDO ME DESPERTÉ BAÑADO EN SUDOR Y TODO DESORIENTADO, pasando un buen rato, hasta que me fui calmando y asumiendo que había sido un sueño.

Perdonar estimados amigos, si consideráis que sueño cosas imposibles, ojala sea así.

Un abrazo a todos

Julán Ruiz-Cantabrana Diez

miércoles, 1 de diciembre de 2021

La Alpujarra granadina

qué ver en sus pueblos blancos (de Lanjarón a Trevélez)

Sin olvidar las jarapas de Pampaneira, las brujas de Soportújar... y así hasta alcanzar los mil cuatrocientos metros de altitud. Definitivamente, las coordenadas a las que pondremos rumbo cuando todo esto pase están en la Alpujarra granadina.

                                           Reportaje publicado por la revista ELLE y cedido por Juan Rios Carmona




















Imagina que esas postales de pueblo mediterráneo con casas encaladas y balcones floreados que buscamos verano tras verano estuvieran en las faldas de Sierra Nevada. Es una buena forma de hacernos una primera idea de lo que supone la Alpujarra, un baluarte natural de pueblos blancos rodeados de naturaleza que se extiende por Granada y Almería. Su situación, tan insólita como privilegiada en lo defensivo, ha hecho que la Alpujarra granadina –la que hoy nos ocupa– se articule a distintas alturas. Y es que si algo caracteriza a sus pueblos es el desnivel que manda en estas calles empedradas.

Ha sido inspiración de muchos y precisamente por eso tiene tantas versiones. Están las historias de la senda granadina (GR-7) que une Trevélez con Lanjarón, la Alpujarra que inspiró a Lorca o la que enamoró a Saramago. Puestos a hacer memoria, tampoco podemos olvidar la que plasmó Gerald Brenen en su obra ‘Al Sur de Granada’, con el corazón puesto en Yegen.

A pesar de siglos de batallas y conquistas, lo que hoy vemos son las huellas de Al Andalus, recuerdo de una Alpujarra que sirvió como refugio de moriscos y escenario de sublevaciones hasta que se gestó su expulsión definitiva. Solo aquí pasaremos de las paredes más blancas a las jarapas más coloridas bajo la sombra de los imponentes Veleta y Mulhacén.

Lanjarón, un bonito comienzo



Si quieres poner un poco de orden, sigue las señales hasta la puerta de la Alpujarra. Así se conoce a Lanjarón, nuestra entrada a esta comarca ubicada a 45 minutos de Granada. Aquí hay dos primordiales: sus manantiales de aguas medicinales que alcanzan la perfección en el Balneario de Lanjarón –aunque modernizado, por este clásico ha pasado hasta la mismísima Virginia Woolf– y el 'castillo de los moros', una fortaleza del siglo XVI levantada sobre restos árabes a las afueras del pueblo, desde donde se obtienen unas envidiables vistas de las crestas y valles que nos rodean. 














Tras esto, resguárdate bajo los ‘tinaos’ del Hondillo, su barrio más auténtico. Será el agua, será el clima o las frases de Lorca que adornan sus fuentes, lo cierto es que algo estarán haciendo bien si la OMS apuntó que es uno de los lugares más longevos del planeta.

Seguimos avanzando, sin abandonar la serpenteante carretera que nos ha traído hasta aquí, cuando vemos despuntar las dos torres simétricas de la iglesia de Nuestra Señora de la Expectación de Órgiva, que fue levantada sobre los cimientos de una mezquita. Si seguimos ascendiendo, la fórmula de las calles encaladas se repite en Cañar.
















Las brujas de Soportújar

Lo que sin duda merece un alto es Soportújar. Si nada más poner un pie aquí sentimos un fuerte poder de atracción podremos alegar que es cosa de magia. Y es que a Soportújar se le conoce como el pueblo de las brujas. Por sus calles –blancas, por supuesto– nos escoltarán historias de aquelarres, meigas y leyendas, empezando por el misticismo de la Cueva del Ojo de la Bruja, hasta la cabeza de la bruja Baba Yaga de más de tres metros que nos recibe a la entrada del pueblo. Aprende a encontrarle el encanto al perfil de bruja fea porque custodian plazas, fuentes, miradores y demás lugares inesperados. ¡Ah! Prepárate también para confrontar dragones y arañas colosales. Todo vale en este decorado de ciencia ficción.













De miradores también andan sobrados y eso lo comprobamos en el Mirador del embrujo, en pleno centro, o al asomarnos por la Era de los Aquelarres. La Alpujarra de ‘tinaos’ y callejuelas también está presente. En esto dicen ser los primeros y puede que tengan razón. Habrá que acercarse a la calle Zanjilla para comprobar si es la más estrecha de España.

Probablemente te sorprenda tanto como las cabezas de bruja, pero a menos de 10 kilómetros de Soportújar descansa el centro de meditación budista O Sel Ling. Ubicado a 1.600 metros de altura, no culpes a estos tiempos moderneo ni a la globalización, pues lleva aquí desde principios de los años 80 ofreciendo retiros para que alcancemos esa ansiada paz e introspección que tanto se echa en falta.

Barranco de Poqueira: Pampaneira, Bubión y Capileira

Como siempre, lo bueno se hace esperar. Los kilómetros dejan de pesar cuando nos acercamos al Conjunto Histórico artístico que forman este trío de ases situado. 

Estamos en Pampaneira y rápidamente vemos cómo todo lo aprendido adquiere un nuevo grado de refinamiento. Plazas y subidas de un blanco impoluto que sólo ven cómo se rompe el cromatismo con las coloridas jarapas que cuelgan de fachadas y barandillas, funcionando como un imán para los más curiosos. Este tejido, tosco y vistoso a la par, elaborado en telares tradicionales es otra de las herencias moriscas de la zona que no agota la fórmula de su éxito gracias a la popularidad que han alcanzado sus mantas y alfombras.en el barranco de Poqueira y que ha sabido mantener el acento bereber en su arquitectura, a pesar del desafío que siempre supone el paso tiempo.

En lo monumental hay que destacar la iglesia parroquial de la Santa Cruz del siglo XVI, que conserva su artesonado mudéjar en el interior. La encontrarás en la Plaza de la libertad, el corazón de Pampaneira. 


Por lo demás, solo te queda perderte entre las calles y casas escalonadas que unen barrio bajo y barrio alto para disfrutar de las vistas al exterior desde el Paseo García Lorca.


Seguimos ascendiendo por la ladera del Veleta cuando nos topamos con un Bubión de calles blancas.

Aquí hay que destacar el Museo Casa Alpujarreña, una visita guiada por la vida y las costumbres de quienes habitaban estas tierras hace décadas.
También en Bubión encontramos el mayor exponente de jarapas de la zona, el taller Hilacar, que surgió hace algo más de treinta años con la vocación de recuperar este arte de transformar trapos viejos y material usado en joyas de artesanía. Podrás saborearlo en tu propia piel si te apuntas a uno de sus cursos exprés –ojo, también tienen tienda online– para elaborar una pieza desde cero.















Capileira es el último pueblo del trío turístico del barranco de Poquiera y el más cercano a las cumbres de Sierra Nevada. Esto da altura para que sus miradores sean todavía más especiales.


















Además de la iglesia de Nuestra Señora de la Cabeza, no faltaran las flores y los 'tinaos' como complemento a una arquitectura tradicional donde los 'terraos' o techos planos de pizarra son igualmente una de sus señas de identidad.

Trevélez: aquí se toca el cielo
















Antes de llegar, nos detendremos en el Mirador de Trevélez para inmortalizar las casitas blancas desde su mejor ángulo. A 1.476 metros sobre el nivel del mar, puede presumir de ser el pueblo más alto de la Alpujarra y uno de los más elevados de España. Por eso se dice que aquí se toca el cielo. 











Al cielo nos llevará también el jamón de Trevélez, una delicia que se curte con el clima, así que tocará visitar los secaderos como si de un ritual culinario se tratara. 
















Además de buen comer, este municipio ejerce de trampolín a Sierra Nevada con infinitos senderos cortos y de gran recorrido. Qué decir de sus calles, si a lo largo y ancho de sus tres barrios nos toparemos con joyas como la ermita de San Antonio. Lo mejor será dejar de imaginar y marcar en el calendario cuándo saldamos nuestra cuenta con el rincón blanco de Granada.